domingo, 25 de mayo de 2014

COMIDAS VIVAS COMIDAS MUERTAS

lechuga
La energía de la comida se convierte en la energía de nuestro cuerpo. Dependiendo del tipo de comida que ingiramos, crearemos en nuestro cuerpo más calor o más frío, podremos estimularlo, nutrirlo o balancearlo, y así llegar a afectar nuestro nivel vibratorio y estabilidad emocional. Necesitamos comer comidas que nos den energía sin llenar el cuerpo de toxinas que lo traerán abajo.
Al comer comidas muy pesadas, gastaremos mucha de la energía del cuerpo en digerirlas. Es recomendable comer comidas vivas, es decir jugosas, livianas, frescas y fáciles de digerir.
Será fundamental reducir la cantidad de comidas muertas que no nos nutren. Las comidas muertas son aquellas producidas químicamente que nunca tuvieron vida o aquellas que tuvieron vida pero se les extrajo.
Las elaboradas en plantas químicas, refinadas y empacadas por meses; los animales que fueron criados con exceso de hormonas y antibióticos en condiciones de crueldad, maltrato y sufrimiento;  y las frutas y verduras que crecen con pesticidas y químicos pueden alterar el proceso natural de nuestro cuerpo y reducir su función saludable, ya que absorbemos la vibración energética de cada comida que comemos.
Entre más liviana más fresca y más fácil de digerir la comida, más nos ayudará a elevar nuestro nivel de consciencia. Es recomendable comer frutas y verduras orgánicas y locales. Las comidas crudas y vivas aumentan la fuerza vital y energía del cuerpo y nutren al nivel más profundo. Las plantas verdes son comidas altamente vibracionales ya que nos dan la luz del sol metabolizada del proceso de fotosíntesis. Es la luz directa del sol dentro de la estructura interna de las plantas lo que nos permitirá aumentar nuestro nivel vibracional y abrirnos a recibir la luz espiritual.

Acerca de Maria Jose Flaque

Soy coach de salud y nutrición holística certificada. Ayudo a desintoxicar el cuerpo y la mente para que las personas puedan alcanzar su máximo potencial. Soy artista, soñadora, amante de los animales, la buena comida, practicante de Reiki y fan de Pilates. He llenado mi vida con amor, color, viajes de auto descubrimiento, bellas personas, tierras lejanas e increíbles, libros, música y pasión. Más info en www.love-vitamin.com

CUENTO: EL CHIVIN mi vida en un frasco

Cuento: mi vida en un frasco

Me llamo Ea. Soy un chivín. Así me llaman los gigantes.
Nací para vivir en el campo, comer insectos y esconderme en agujeros.
Esto es lo que me hace feliz: pasar las tardes en una pared dormitando, aprovechando el calorcito del verano con el rabo estirado y los ojillos cerrados.
—¡Ay! mi rabo... ¿dónde estará? Hace mucho tiempo que me lo cortaron.
No sé qué parte de mi vida es la que más me duele; el estar mutiladito o la añoranza de no ver el cielo, oler la hierba y saltar de piedra en piedra. Esta es mi vida en un frasco.

Soy una lagartija sin futuro. Un animal encerrado en un tarro de cristal. Un cachorrillo de lagartija prisionero, triste y sin familia. Me secuestraron.
Los humanos no saben qué darme de comer, y yo no sé cómo puedo hacerme entender con las criaturas que me miran al otro lado del frasco.
Me muero de hambre. El suelo es frío, no tengo nada donde refugiarme y calmarme cuando tengo miedo. Nada que cazar en este tarro de cristal.

Hoy, Javier, por fin ha observado, no sólo mirado. -La lagartija está triste-. Y me ha tocado.
Yo, sin fuerzas para moverme y el niño, asustado. Ha convencido a Roberto para abrir el frasco y darme la libertad.
Piensan que ya no es divertido tener a un chivín sin rabo. Me han llevado al jardín.
Han abierto el tarro. Suavemente me han sacado. En la inmensidad de la hierba boca arriba, yazco.
Mis ojos se cierran. Mi libertad llegó demasiado tarde, ya no tengo fuerzas.

—¡Ey!, ¡amigo! Te estaba esperando —susurra una dulce voz despertándome de mi letargo.
—Soy Ua, tu amiga. He venido a ayudarte.
—Mi mejor amiga, la recuerdo. Tantos días y juegos. Desde que nacimos, jamás nos habíamos separado. Hasta el día en que los humanos nos cazaron.
La lagartija arrastró a su compañero hasta una roca. Allí le dio de comer y los dos se tumbaron al sol.

Los dos chivines sin rabo se recuperaron. Volvieron a correr por los campos, a trepar por las piedras y a esconderse en los agujeros. Fueron felices y comieron insectos y lombrices.

Gracias humanos por abrir el tarro y dejarles vivir en libertad.
Cuento: mi vida en un frasco
Me llamo Ea. Soy un chivín. Así me llaman los gigantes.
Nací para vivir en el campo, comer insectos y esconderme en agujeros.
Esto es lo que me hace feliz: pasar las tardes en una pared dormitando, aprovechando el calorcito del verano con el rabo estirado y los ojillos cerrados.
—¡Ay! mi rabo... ¿dónde estará? Hace mucho tiempo que me lo cortaron.
No sé qué parte de mi vida es la que más me duele; el estar mutiladito o la añoranza de no ver el cielo, oler la hierba y saltar de piedra en piedra. Esta es mi vida en un frasco.

Soy una lagartija sin futuro. Un animal encerrado en un tarro de cristal. Un cachorrillo de lagartija prisionero, triste y sin familia. Me secuestraron.
Los humanos no saben qué darme de comer, y yo no sé cómo puedo hacerme entender con las criaturas que me miran al otro lado del frasco.
Me muero de hambre. El suelo es frío, no tengo nada donde refugiarme y calmarme cuando tengo miedo. Nada que cazar en este tarro de cristal.
Hoy, Javier, por fin ha observado, no sólo mirado. -La lagartija está triste-. Y me ha tocado.
Yo, sin fuerzas para moverme y el niño, asustado. Ha convencido a Roberto para abrir el frasco y darme la libertad.
Piensan que ya no es divertido tener a un chivín sin rabo. Me han llevado al jardín.
Han abierto el tarro. Suavemente me han sacado. En la inmensidad de la hierba boca arriba, yazco.
Mis ojos se cierran. Mi libertad llegó demasiado tarde, ya no tengo fuerzas.
—¡Ey!, ¡amigo! Te estaba esperando —susurra una dulce voz despertándome de mi letargo.
—Soy Ua, tu amiga. He venido a ayudarte.
—Mi mejor amiga, la recuerdo. Tantos días y juegos. Desde que nacimos, jamás nos habíamos separado. Hasta el día en que los humanos nos cazaron.
La lagartija arrastró a su compañero hasta una roca. Allí le dio de comer y los dos se tumbaron al sol.
Los dos chivines sin rabo se recuperaron. Volvieron a correr por los campos, a trepar por las piedras y a esconderse en los agujeros. Fueron felices y comieron insectos y lombrices.
Gracias humanos por abrir el tarro y dejarles vivir en libertad.

SAGRADA INDIVIDUALIDAD

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Sagrada Individualidad

Obtendrás la victoria conociéndote a ti mismo, mirando hacia adentro con aquellos ojos del alma que solo conocen tu color privado.
 

Tu poder, toda tu fuerza proviene de tu corazón. Del sentimiento que allí nace.
No medirás tu fuerza por tus estudios o títulos obtenidos en el transito de tu vida. Obtendrás la victoria conociéndote a ti mismo, mirando hacia adentro con aquellos ojos del alma que solo conocen tu color privado.
No busques allá afuera lo que crees haber perdido. Nada esta perdido. Nada esta solitario. Tu alma esta llena.
Revolución es precisamente tomar conciencia de aquella energía expuesta y canalizarla hacia tu propia felicidad. Hacia tu propio ser. Y es bien cierto que la sociedad te llamará egoísta por pensar en ti. Pero esa es la mas grande mentira y trampa de todos los siglos! Y en aquella afirmación expongo mi alma y que arda al fuego infinito si fuera mentira mi intuición!
Pero mi alma nunca mintió. Y nunca mentirá.
Lo que siento es precisamente el quiebre definitivo de una época llena de miedos y oscuridad producto del aplastamiento de todos nuestros maravillosos egos. De nuestro mas preciado diamante, centro perfecto del milagro de la vida: La Individualidad.
La sagrada individualidad es la que finalmente te da la fortaleza y el carácter.
Y atención a lo siguiente: Te vuelves individual no para morir así. Sino para vivir colectivamente, con todos tus hermanos. Para compartir tu diamante con el diamante de todos los demás.
Porqué la historia siempre debió haber sido así: Eramos todos perfectos y nos amabamos eternamente. Orgullosos y dignos de cada uno de nosotros, porqué habiamos sido lo suficientemente valientes para besar nuestro propio corazón y alma, restregando en el rostro del mundo nuestro maravilloso tesoro. Restregando, finalmente, en nuestro propio rostro el amor que siempre tuvimos guardado y que ahora nos atrevimos a mostrar.
Eso es individualidad sagrada.
Esa es la pieza faltante: Nuestra dignidad.
Y yo digo: Vamos por ella!

EL DESNUDO DE FRIDA KAHLO


UN BUEN POZO DE BAÑO

 
   
 




This is 500 tons of Colorado sandstone, some gravity and Thea Alvin floating 12 feet (4m) down at the bottom. It's a spiral staircase cistern designed and built by Thea to hold 10,000 gallons of water (about 38,000 litres) used to irrigate the gardens of a home in Boulder, Colorado, USA.    




LA CASA NATURAL DE HEIDI EN FINLANDIA

 
   
 
 
 



This is Heidi's cottage, 'Elaman Puu', which means Tree of Life. It's built with a variety of natural building techniques with a rubble trench, earthbag stem walls dressed in stone, birch bark damp-proof membrane beneath the straw bales on the northern walls with cob and cordwood to the south and a reciprocal roof on a roundwood frame. All of the materials were harvested locally.
   
           
Heidi began her natural building journey by investigating what natural materials were available on the land where she wanted to build her tiny house. Set in the forests of southern Finland the choice of roundwood timbers with a reciprocal roof was easy and obvious. Heidi also dug several pits on the land to search out the clay she would later use to plaster the interior of the home.
Heidi is an accomplished artist, so having a place that reflected her spirit and values was important to her. With the materials she had decided to use in mind she started to design her home giving it all the care and attention she gives the art she creates for her customers. Below is one of the many sketches Heidi made to visualise the place she wanted to build for herself and her son. Eventually she used clay to create a model of the home (video right)
   
 
Heidi's Clay Model
 
 
           
       
Clay model of natural home   Pencil sketch of natural home  
           
 
Birch bark for the damp proof course
     
 
Roundwood for the reciprocal roof
 
Birch bark  
Heidi didn't want to pour concrete on what she sees as her sacred space where she grew up as a child. She tarred the heavy logs for the cabin and stood them onto a compacted gravel base. More gravel was spread over the base and compacted, burying and securing the logs.
   
 
Heidi tarring the logs to protect against water
 
An earthbag stem wall was then built around the timbers of the roundhouse with a layer of birch bark acting as a waterproof membrane between the earthbags and the straw bale, cob and cordwood walls. Heidi then dressed the earthbag stem wall with stones to act as protection from rain splashing against the house.
  Heidi carrying roundwood  
           
 
Earthbag and cordwood walls
     
 
The dragon sleeping by the cob oven
 
Earthbag and cordwood walls in natural home  
The roof of 'Elaman Puu' is made from a ring of roundwood timbers interlocking and supporting one another. This self supporting roof is called a reciprocal roof. The design leaves a circular hole in the roof that forms a skylight bringing light directly into the heart of Heidi's natural home.
  Roundwood frame with reciprocal roof  
 
The roundwood reciprocal roof
 
The home is festooned with artistic expression, a dance between natural building techniques like cordwood, natural round timbers, clay pargeting and Heidi's own artwork, like this beautiful coloured etched glass window.
  Clay dragon  
           
 
         
  There are still plenty of jobs to do before the tiny home is complete. You can follow Heidi's story in her blog and facebook group as she continues to work on 'Elaman Puu'.
When Heidi is not building her home she runs TaikaEarth selling a wonderful mixture of her art, jewellery, wood carvings and ceramics.

   
 
Heidi's own etched glass design
 
   





 

HACIENDO YOGA EN EL AIRE / AEROYOGA

Vivir en el columpio
abc
A finales de año, Camille Paglia dijo en el «Wall Street Journal» que las mujeres nos hemos convertido en clones y que «estamos condenadas a Pilates los próximos 30 años». Qué razón. Por no dársela, por soltar la bola del tobillo, una tiende a desviar y elevar sus miras en el negociado del ejercicio físico. Aeroyoga. Me da la idea una exhibición que hicieron esta semana Verónica Blume, Dafne Fernández y Kira Miró para presentar Evax Liberty (cómo será ese momento en que a alguien se le ocurren estas asociaciones de ideas).
El aeroyoga, yoga en suspensión, es un método creado por Rafael Martínez la pasada década. Los objetivos son el crecimiento personal, el aumento de la creatividad, la mejora del potencial físico y emocional y el aumento de la autoestima. Los beneficios principales, la tonificación, el rejuvenecimiento, la eliminación del dolor de espalda, el estiramiento de la columna, el combate de la celulitis… He pensado quedarme a vivir en el columpio como el barón rampante de Calvino en el árbol.
El aeroyoga, cuya influencia más importante es el Natha Yoga, se practica en una especie de columpio que a veces parece una hamaca. Nada más subirme al artefacto, y al ver todas las cuerdas, pienso en eso que escribió Emilia Landaluce de los yucatecas que se ahorcan con sus hamacas («tres vueltas bastan»). Me veo capaz de estrangularme con una. Pero es un pensamiento absurdo propio de una zote miedosa. Propio de haber visto demasiado «1.000 maneras de morir». De pronto empiezo a hacer acrobacias y a creerme Pinito del Oro con mallas (el aumento de la autoestima). Te dicen que las posturas trabajan la conciencia corporal desde la suspensión y la ingravidez. Es verdad que soy poco yogui (mucho más bubu) y que mi conciencia a lo que me lleva es a tratar de no estamparme. Nunca he conseguido conectar cuerpo y mente.
Como E.E. Cummings, vivo tan por encima de mis posibilidades que podría decirse que vivimos en pisos distintos. Mi mente y mi cuerpo viven en edificios distintos. Pero aunque solo fuera por la parte física, el aeroyoga es muy estimulante (supongo que para otros será relajante). Relajante es desde luego el final, cuando el columpio se convierte en hamaca, los pies se cuelgan en los estribos y una está entre mujer pariendo, montañero colgado de las paredes del Capitán e indolente dormidora de siesta. En la gloria. Aquí entra en juego también la litoterapia. Me ponen una piedra caliente y enorme en la barriga. Y otra más pequeña en la frente que huele a jengibre. Es como lapidarte con palomitas. La lástima es que ya he vuelto con mi bola a Pilates. A poner los pies en el suelo.

Aeroyoga